Consejos para ahorrar en la factura de la luz en verano

Con la llegada del buen tiempo y la subida del mercurio, los españoles optan –qué remedio– por refrigerar su casa. En este caso, el uso de aparatos para enfriar la vivienda supone un coste del 1% del gasto energético, cifra que está muy por debajo del 18% del gasto medio que, por ejemplo, consume una nevera. Sin embargo, el gasto medio de los hogares españoles en verano tan sólo se reduce un 15%. Según Aldro Energía, la culpa es de los malos hábitos de consumo energético que tienen los españoles. Con modificar pequeñas costumbres, cada familia podría ahorrar más de 100 euros de luz durante los meses de verano. Estos son algunos ejemplos. El aire acondicionado, con prudencia Por cada grado que este aparato baje la temperatura, el equipo estará consumiendo un 8% más de energía. Por ello, es importante vigilar que haya un aislamiento correcto en la habitación o evitar usarlo cuando no haya nadie en la estancia o en la casa. A 24 grados, mejor Aunque se fije la temperatura más a la baja en el termostato, la habitación no se enfriará antes. De hecho, lo único que se conseguirá es que el consumo del aparato sea bastante más alto. Asimismo, lo recomendable es ajustar la temperatura entre los 24 y los 26 grados, puesto que ayudará a combatir la calor y a que el gasto no se vaya por las nubes. Aire acondicionado y elementos de protección solar Si vas a poner el aire acondicionado, además de aislar bien la habitación, sería adecuado utilizar elementos clásicos de protección solar, como son las persianas o los toldos claros para mantener el fresco en la casa. Además, es útil utilizar las primeras horas del día para ventilar la casa. Si se puede, ventilador Si es posible, lo mejor es utilizar el ventilador, ya que consume hasta un 90% menos de energía que el aire acondicionado. Otra buena opción, si sólo tienes aire acondicionado, es limpiar los filtros al menos una vez al año, con el objetivo de eliminar el polvo, el polen y las fibras para ayudar a que el aparato funcione de la forma más eficiente posible. Una tarifa de energía que permita conocer el gasto A la hora de contratar la tarifa de energía plana es recomendable elegir una que permita conocer el gasto de antemano, para evitar sufrir los altibajos en épocas estacionales. Aprovechar las horas de luz natural Los días comienzan a ser más largos y tenemos más horas de luz que en invierno. Por este motivo, es recomendable, si se tiene previsto estudiar o navegar delante del ordenador, hacerlo durante las horas de sol para evitar encender las luces de la casa, que dan calor e incrementan el gasto. Colores claros en las paredes Hay muchas personas que usan el periodo estival, por aquello de que se dispone de más tiempo, para pintar sus casas. Si tienes pensado hacerlo, ten en cuenta que los colores claros como el blanco o el gris perla, además de dar sensación de amplitud, reflejan mejor la luz natural y aumentan la luminosidad. Revisar bombillas Las bombillas de la casa suponen un 4,1% del consumo total de la casa, según la fintech Wiquot. Cambiarlas por las de bajo consumo o LEDs supondría una reducción del gasto energético del 80%. Luz eco en tu jardín A la hora de iluminar exteriores, la mejor opción es utilizar lámparas solares o luces fotovoltaicas, que se cargan durante el día, gracias a la luz del sol, y no consumen electricidad. El aire acondicionado a la sombra Los aparatos de aire acondicionado deben colocarse siempre en zonas de sombra, que estén bien ventiladas y donde no reciban calor de ninguna fuente directa. Si los sistemas de refrigeración se calientan, gastarán el doble de energía en enfriar. 20MINUTOS

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Calefacción en el hogar: cuándo se enciende, cómo ahorrar y temperatura ideal

Resolver las dudas más recurrentes sobre la calefacción ayuda a hacer un uso más eficaz y eficiente. Con la llegada del frío y las bajas temperaturas son muchas las dudas que surgen acerca de la calefacción: cómo ponerla, qué tipo usar y, sobre todo, qué hacer para ahorrar. La primera pregunta surge a la hora de elegir la temperatura adecuada para la vivienda. «La temperatura óptima de confort está entre 21 y 23 grados», asegura a 20minutos el ingeniero industrial Antonio Ocaña, director comercial de Remica. Aunque esto es lo ideal, este experto del sector añade que «cada persona tiene su temperatura óptima y, mientras que para unos, 21 grados les puede parecer frío, para otros, les puede parecer suficiente». Así, las recomendaciones para hacer un uso eficiente a la hora de regular la temperatura son, en primer lugar, «asegurarse que los cerramientos de la vivienda son adecuados» y, en segundo lugar, «usar la calefacción solo cuando es imprescindible y a una temperatura razonable, entre 21 y 23 grados». Cuándo es mejor poner la calefacción Esto depende, en primer lugar, de si tenemos una instalación de calefacción centralizada o individual. En el caso de la centralizada, donde una misma caldera aporta el servicio a todo el bloque, no podemos elegir los horarios ni los grados, por lo que el experto hace referencia al Proyecto de Real Decreto, presentado en 2018 por el Ministerio de Energía , por el que se regula el consumo individual en instalaciones centralizadas para permitir a los usuarios optimizar su consumo real de energía. En el caso de las instalaciones individuales, el usuario puede decidir el horario y la temperatura a su parecer. Para los usuarios que utilicen calefacción por gas, el ingeniero especializado asegura que «no hay una diferenciación en cuanto a los horarios». En cambio, para los que usen calefacción eléctrica, «interesa encenderla por la noche, ya que la tarifa eléctrica es más barata». Incluso, recomienda «incorporar una válvula termostática para regular la temperatura de cada habitación». En cuanto a la colocación de los radiadores, el experto dice que: «Normalmente, se colocan debajo de las ventanas, ya que es por donde entra el frío». De este modo, «los radiadores crean una película de aire caliente, evitando que haya una influencia en el hogar del frío exterior». Además, añade que «es aconsejable que no se tapen con cortinas u otros objetos que minimizan la eficacia del aparato». Purgar radiadores Cómo y cuándo purgar los radiadores, también pueden dar lugar a dudas. El purgador es «un elemento que se sitúa siempre en la parte superior del radiador, ya que es donde se acumula el aire», explica el experto. Al girarlo, se abre un orificio que deja salir dicha acumulación de aire y, cuando empieza a salir agua, hay que cerrarlo. Siempre hay que hacerlo con la calefacción apagada. Oír ruidos extraños en el sistema puede indicar que hay aire acumulado. ¿Gasóleo o gas? Otra cuestión es la diferenciación que hace el experto entre el gasóleo y el gas a la hora de ahorrar. En términos generales, «el precio del gasóleo es de 0.060€/kWh, mientras que el del gas es de 0.045€/kWh». De este modo, el gas es más barato, lo que el ingeniero especializado añade que: «Entre una instalación de gasóleo y otra de gas, el ahorro económico es del 20%». También pensando en ahorrar, los radiadores de aceite son una opción menos recomendable, ya que, «comparado con una calefacción a gas son bastante más caros, casi el doble del consumo». Lo mismo sucede con el calor azul, el sustituto de los antiguos radiadores de aceite. Estos dos tipos de radiador, solo serían rentables «en caso de que se utilicen para una segunda vivienda o en lugares con climas cálidos» y evitar con ellos instalaciones más caras que se van a usar poco, según el experto. Cuál es la más barata Por último en cuanto al ahorro, la energía más barata es la biomasa, aunque no está recomendada para una vivienda en ciudad. Le sigue el gas, luego el gasóleo y el butano y, por último, la electricidad. Aunque siempre, asegura, «la energía más barata es la que no se consume». 20MINUTOS

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Si quiere vender mejor un piso, póngale una chimenea

Estos aparatos son el perfecto gancho comercial porque además de dar calor se han convertido en piezas decorativas aptas para todas las casas El gusto por la chimenea es incombustible. La atracción hipnótica del fuego, las llamas parpadeantes y el crepitar de la madera convierten a estos aparatos en modas eternas. Son herencias del pasado, pero se han adaptado con pericia a las tendencias del momento. Tanto que muchos aparatos no son más que elementos decorativos y, aun así, se han convertido en uno de los mejores ganchos comerciales. «Son muy valoradas por el comprador de viviendas de lujo, sobre todo en chalés de montaña, por lo que suponen un incremento en el precio por tratarse de un valor añadido artístico y estético que apenas reduce la superficie útil de la propiedad», considera Emmanuel Virgoulay, socio fundador de Barnes España. También están más que acostumbrados a vender viviendas con chimeneas en la agencia Gilmar: «Es un valor añadido en cualquier inmueble que denota calidad y estatus. Estéticamente transforman un espacio», incide María Padín, directora de Soluciones Constructivas de la firma. Es difícil calcular el impacto en el precio, pero lo cierto es que «la chimenea puede ser un plus y ayudar a tomar una decisión de compra ante dos viviendas con similares precios», apunta César Escobar, codirector del área de Control de Tasaciones de Tinsa. Den o no calor, hoy cumplen una función decorativa en viviendas, hoteles y restaurantes. «Se busca separar ambientes o simplemente disfrutar de un fuego, sea real o no», dice Pedro Torrecilla, responsable de Chimeneas Lumbre. Ya no hay que tener una casa de grandes dimensiones. Los pisos, da igual el tamaño, son sus nuevos aliados. En las ciudades crece la demanda de aparatos de gas, sobre todo en los pisos de barrios acomodados con una vieja chimenea de leña. Se controlan a través de un mando a distancia y se regula y programa la temperatura. Las llamas surgen de entre los troncos o piedras decorativas de cerámica y, lo mejor, es que no ensucian. «Se llevan los modelos cuadrados, con embocaduras y con efecto leños que simulan el fuego», apunta Torrecilla. «Tienen una potencia de entre 6 y 7,3 kilovatios, suficientes para calentar hasta 50 metros cuadrados. Aunque son hasta 10 veces más caras que las de leña y también el combustible es más costoso», indican en Habitissimo, portal de reformas, arquitectura e interiorismo. No hay que olvidar que, como cualquier instalación de gas, necesita una salida de humo exterior, aunque puede hacerse a través de la fachada. Sus precios pueden ir desde 2.300 a 6.000 euros, según lo vanguardista del diseño, el tamaño y la potencia. Pero si la vivienda lo permite, nadie se resiste a la leña, sobre todo en unifamiliares. La última moda son los diseños de tres caras. «El 50% de las instaladas en España está en zonas de clima mediterráneo, donde el 15% de las viviendas no tiene ningún sistema de calefacción», cuentan en Habitissimo. Las ventajas son obvias: la madera es renovable y barata. «Son elegidas, aparte de por el espectáculo del fuego, por su poder calorífico», dicen en Leroy Merlin. El gasto es de unos 56 euros al mes para calentar una vivienda. Los inconvenientes también son obvios: es necesario tener una salida de humos cubierta y un tiro de al menos 250 o 300 milímetros de diámetro, además de almacenar leña y limpiar cenizas. El desembolso oscila entre 1.500 a 4.000 euros. En Leroy Merlin recuerdan que a partir de 2022 todos los aparatos de leña deberán cumplir la normativa europea Ecodesign. «Esto significa un ahorro de hasta un 40% en leña, reducción de ceniza en otro 40% y emisiones casi cero». Una de las firmas que más ha contribuido a hacer de las chimeneas, tanto de leña como de gas, piezas casi de museo ha sido la francesa Focus, con más de 50 años de historia. Las metálicas suspendidas del diseñador Dominique Imbert se han convertido en objetos escultóricos y artesanales. Esta firma cree que aunque en España, por tradición y cultura, existe preferencia por la leña, las de gas serán el futuro. El modelo más vendido de su historia, el Ergofocus, cuesta desde 5.670 euros más IVA. Fuego enchufado Más que para calentar, las eléctricas se usan para decorar. Y aun así, su demanda se ha disparado. Las hay para fijar en la pared como si fuera una pantalla plana o para encastrar imitando la clásica chimenea de leña. Hacen una recreación del fuego bastante real e incluso las hay con el sonido grabado de los leños quemándose. «Están compuestas por un sistema de resistencias eléctricas y un ventilador que distribuye el calor. Las llamas que vemos son en realidad luces y, por lo tanto, no producen ningún residuo», describen en Habitissimo. Ahora bien, no son recomendables como sistema único de calefacción, ya que tienen entre 1.000 y 2.000 vatios de potencia, lo que significa un alto consumo eléctrico y no generan calor residual como las tradicionales. Dentro de esta categoría existen modelos con vapor de agua —puramente decorativos, sin potencia calorífica— y con luces led, que cambia de tonalidad para simular el fuego y que suelen llevar un calefactor, comentan en Chimeneas Lumbre. Sus precios rondan los 1.000 euros, aunque hay modelos muy sencillos desde 150 euros. Para pisos, grandes o pequeños, lo que mejor está funcionando son las chimeneas de bioetanol porque, además de decorar, pueden ser un apoyo al sistema de calefacción de la casa. No necesitan instalación, se pueden colgar en la pared o colocar sobre un mueble. Una de 1,5 litros de capacidad puede mantener las llamas durante unas cinco horas y su precio parte de 170 euros. Están revolucionando el mercado desde hace algunos años. Son las chimeneas de pellets, un combustible más económico que el gas y la electricidad. «Este último año han crecido un 42% las peticiones respecto a 2018», apuntan en Habitissimo. Los aparatos «pueden ser canalizables, lo que permite calentar a la vez varias…

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¿Qué son las estufas de pellets? Ventajas, inconvenientes y precauciones

Los días más fríos del invierno parecen el tiempo apropiado conocer más en detalle qué son las estufas y calderas de pellets, un material que tiene cada vez más implantación en el sistema de calefacción de los hogares españoles. ¿Qué son los pellets? Los pellets de madera son un tipo de combustible granulado alargado y compacto a base de serrín. Para la RAE es «una masa que se une y aprieta». ¿Es un combustible ecológico? El pellet procede de los residuos de la madera y se considera por tanto energía renovable. Pero, para ello los bosques tienen que estar bien gestionados medioambientalmente. Eso significa que no se talan más árboles de los que se plantan. Los expertos consideran que la producción de pellets es «razonable desde el punto de vista medioambiental». Hay pellets además con certificado ecológico, que no tienen ningún producto químico en su producción. ¿Cómo calientan los pellets? Los pellets sirven para hacer funcionar estufas y calderas. Las estufas suelen servir únicamente para producir calor y liberarlo a través de un ventilador. La mayoría de las estufas de pellets calientan solo la estancia en la que se colocan. Por su parte las calderas lo que consiguen con su combustión es producir agua caliente sanitaria para alimentar un sistema de radiadores. Las calderas son menos económicas que las estufas en la compra inicial. Ambas tienen incorporadas tolvas donde introducir los pellets, que se compran habitualmente en sacos de 15 kg. Las calderas que se instalan en viviendas unifamiliares  pueden utilizar tolvas complementarias, que ocupan su propio espacio pero permiten tener que cargar solamente dos o tres veces al año el pellet. ¿Dónde se pueden instalar? Las calderas o estufas de pellets están pensadas principalmente para casas unifamiliares, adosadas o a cuatro vientos, donde la salida de humos resulta mucho más sencilla de realizar a través de un tejado. Sin embargo, algunas nuevas construcciones urbanas están utilizando ya pellets para alimentar sistemas de calefacción central de todo un edificio. ¿Cuáles son los requisitos? Un enchufe para el funcionamiento de los componentes eléctricos como el programador horario, los ventiladores, el motor de arranque, así como una salida de humos de acero inoxidable con un tiro hacia el tejado. ¿Cuáles son las ventajas? El pellet es un combustible considerado económico. Pese a que cada año sube su demanda y también el precio, el saco de 1 kg supera los 4 euros en la actualidad. Los expertos han considerado que para una vivienda de tipo medio el consumo mensual en los  meses más fríos ronda los 60 euros. Su combustión produce menos ceniza que la leña, resultando más cómoda su limpieza y provocando menos olores en las estancias. Además tiene gran poder calorífico, es posible comprarlos con certificado ecológico, que provienen de residuos vegetales sin ningún tipo de químico. ¿Cuáles son los inconvenientes? Las estufas y calderas ocupan más espacio que otros sistemas de calefacción. Además requieren del volcado en la tolva del combustible, que en calderas o estufas puede requerir su carga varias veces al día, si no se cuenta con una tolva complementaria. Además, crean cenizas y hollín que necesitan de una limpieza más o menos rutinaria. Por otra parte, se necesita más ventilación, porque la combustión requiere más cantidad de aire. Precauciones para la calefacción por pellets Los expertos recuerdan que es fundamental mantener una ventilación adecuada en aquellas estancias en las que se instalen calefacciones alimentadas por combustibles vegetales, y evitar colocar ese tipo de aparato en dormitorios. Además los aparatos deben estar instalados correctamente y pasar las revisiones periódicas por parte de profesionales cualificados. 20MINUTOS

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